Se te acabó la lista y ahora no sabes a quién prospectar
Le escribiste a tu familia, a tus amigos, a los conocidos de los conocidos. Y aún así sientes que vives persiguiendo gente que no quiere lo que ofreces.
Pero ese momento de "ya no tengo a quién hablarle" no es una señal de que el Network Marketing no es para ti.
Es la señal de que estás lista para subir de frecuencia.
